Miercoles 22 de Julio de 2026
 23/07/2026 - Columna
Paremos la mano (negra)

En las últimas horas comenzaron a multiplicarse, y corrieron como un verdadero reguero de pólvora, innumerables teorías conspirativas que sostienen que, como consecuencia de la exhibición del trapo con la leyenda "Las Malvinas son Argentinas", la Selección Nacional habría debido entregar la final ante España para evitar supuestas durísimas sanciones de cara al futuro.



Es cierto que el rendimiento del equipo estuvo muy lejos del nivel al que nos tenía acostumbrados. Eso nadie puede discutirlo. Pero de ahí a creer que existió una extorsión —vaya a saber ejercida por quién— hay un abismo. Semejante teoría parece más propia de una película de Steven Spielberg que de un análisis serio de la realidad.
No busquemos fantasmas donde no los hay.
Podemos, y de hecho próximamente lo haremos, enumerar los motivos estrictamente futbolísticos por los cuales la Selección llegó a disputar esa final en las condiciones en que lo hizo. Hay explicaciones deportivas, físicas y tácticas que merecen ser analizadas.
Pero, sinceramente, resulta hasta ridículo tener que aclarar algo tan evidente.
Quien crea que este grupo de jugadores y el cuerpo técnico fueron capaces de entregar una final como la del domingo, cualquiera hubiera sido el motivo y por más grave que este fuese, simplemente no conoce el ADN de Lionel Messi. Tampoco entiende el legado que dejó Diego Maradona, ni el valor, el coraje y la vergüenza deportiva de un plantel que, una vez más, dejó absolutamente todo.
Fue un equipo que incluso jugó por encima de lo que, en la previa, podía esperarse. Lo hizo condicionado por múltiples imponderables, entre ellos varios futbolistas que llegaron disminuidos físicamente o sin recuperarse plenamente de sus lesiones. Sin embargo, cuando las piernas ya no respondían como antes, apelaron al fuego sagrado que caracteriza a quienes saben que están representando a 47 millones de argentinos.
Y también jugaron por la memoria de quienes dieron la vida en la Guerra de Malvinas. Por ellos decidieron, sin dudarlo, exhibir esa bandera al finalizar el partido frente a Inglaterra, más allá de las ideas o preferencias políticas que pudiera tener cada uno de los integrantes del plantel.
Jugamos una nueva final y, como ya ocurrió en Uruguay 1930, Italia 1990 y Brasil 2014, esta vez nos volvió a tocar perder. Así de simple. Del mismo modo que tantas otras veces nos tocó ganar.
El fútbol ofrece alegrías y frustraciones. Lo que nunca puede poner en duda es la dignidad de un grupo que ha demostrado hasta el cansancio su compromiso con la camiseta argentina.
Por todo esto, gente, les digo y, sobre todo, les pido encarecidamente:
Paremos la mano. (Negra). n


 


DIARIO OPINION DE LA COSTA
PROPIETARIO: Mariano Alberto Bobryk
PROPIEDAD INTELECTUAL: RL-2019-11428956-APN-DNDA#MJ
Av. San Bernardo 1617 - San Bernardo del Tuyú
Partido de La Costa - Buenos Aires - Argentina
(C) 2024